El mundo puede ser un
lugar maravilloso en el que poder disfrutar de experiencias gratificantes.
Desde luego tiene todo el potencial necesario para ello. Pero en último término,
quien asigna dicho calificativo o cualquier otro que queramos, es el propio
sujeto que lo contempla, es decir, nosotros mismos. Cada cual percibe el mundo
a través de su propia mirada y le atribuye diferentes significados a los
acontecimientos. Eso hace que un mismo suceso sea descrito de forma distinta
según quien lo cuente.
Todos
sabemos que cualquier ser vivo, animal o vegetal, que no se alimente
adecuadamente enfermará y, finalmente, si persiste la situación de mala
nutrición, incluso podrá morir.
Por otro
lado, también sabemos que cualquier ser que pretenda expresar en el mundo todo lo
que lleva dentro, necesitará de unas condiciones adecuadas.
Cuando nos referimos
al ser humano aplicando los modelos decomprensión
que habitualmente predominan en occidente, suele hacerse desde una visión de
tipo analítico y fragmentada del mismo.
En el caso de las
ciencias de la salud esto es algo evidente y manifiesto. No hay más que
observar como toda la medicina convencional se encuentra estructurada en un
conjunto de especialidades y subespecialidades, en las que el predominio del
conocimiento de la parte y de lo propiamente específico contrasta, al mismo
tiempo, con un desconocimiento manifiesto o con una deficiente falta de consideración
del resto del organismo.
Cualquier
disciplina que tenga relación con el ser humano se fundamenta en tres elementos
básicos, los cuales determinan no sólo el contenido, sino también el modo en el
que todos los conocimientos concernientes a dicha disciplina son puestos en
juego.
A estos tres
elementos fundamentales los denominamos Trípode Básico, y son: Los
procedimientos técnicos (Tekhné), el enfoque antropológico y el criterio de
aplicación.
En este artículo voy a exponer los principios
fundamentales de la concepción antropológica en Sofrodynamia®.
En
bastantes ocasiones el uso habitual del lenguaje da lugar a muchos
malentendidos, debido a que utilizamos el mismo término para referirnos a cosas
distintas.
Esto sucede más aún
cuando los conceptos utilizados poseen una cierta complejidad, como es el caso
de la noción de realidad. Ciertamente, definir qué es la realidad no es una
cuestión sencilla sino que ha sido un asunto controvertido y discutido en el
ámbito filosófico desde hace siglos. A propósito de ello se han planteado
diferentes enfoques, algunos totalmente contrapuestos a los otros. Podemos
tratar de resumir los más destacados.