Sofrodynamia

Buscador
 
Crear futuro PDF Imprimir E-Mail

La biografía de cada persona es más rica de lo que a menudo creemos y contiene más conocimientos y recursos de los que habitualmente utilizamos. Dicho de otro modo, es como un tesoro que puede ayudarnos a nuestro futuro, aunque no siempre lo consideremos así.

Reflexionando sobre lo anterior, me suelo acordar de una curiosa disciplina llamada Astroarqueología que en los años setenta se hizo famosa gracias a la aportación literaria y cinematográfica del controvertido investigador suizo Erik von Daniken.

Esta ciencia es una especie de híbrido entre la arqueología convencional y otros conocimientos como la astronomía, el estudio de los mitos ancestrales, la ufología, etc. Sus investigaciones se centran en estudiar aquellos monumentos antiguos y otras manifestaciones artísticas que aparecen en civilizaciones arcaicas con un desarrollo tecnológico inferior al que hubiesen necesitado para construir o fabricar dichas cosas, y a partir de ahí se elaboran nuevas hipótesis acerca de cómo pudieron llevarse a cabo. A menudo, la cosa suele explicarse mediante la aparición de otras civilizaciones extraterrestres como los responsables de las citadas manifestaciones.

Es cierto que existen numerosos misterios visibles y no digamos escondidos, que son difícilmente explicables a la luz de las hipótesis  históricas convencionales vigentes, pero eso no justifica que se fuercen las explicaciones para tratar de convencernos de que fueron los extraterrestres los constructores de dichos monumentos. Sea como fuere, no es campo de estudio de la Sofrodynamia®.

Discusiones al margen, de alguna manera lo que nos interesa a nosotros es el enfoque de utilizar el pasado como fuente de conocimiento para intentar, a partir de él, crear un futuro mejor. Como dice Daniken en uno de sus libros, “el pasado no es más que un recuerdo del futuro”. Quedémonos con esa frase.

Sin embargo, literalmente entendido, tener recuerdos del futuro es algo en sí mismo contradictorio porque ¿cómo podríamos recordar lo que aun no ha sucedido? Pero lo que tratamos de exponer es, en realidad, mucho más sencillo que esa aparente contradicción.

Sabemos que toda nuestra vida transcurre siempre en el presente, pero frecuentemente se ve influida por lo que arrastramos del pasado y lo que proyectamos hacia el futuro. La vivencia del tiempo en la vida cotidiana suele ser una vivencia lineal con una sucesión de pasado - presente - futuro, pero en el Espacio Interior el tiempo no es lineal, de tal manera que pasado y futuro pueden tener más conexiones que las que en un principio pudiéramos deducir.

Tal vez por eso, no es extraño que algunos autores hayan planteado que el problema existencial del ser humano es un problema de memoria: haber olvidado lo que realmente somos, de tal modo que entonces sí que tendría sentido entender que nuestro futuro está conectado con la recuperación de dicha memoria perdida, es decir, recordar lo que fuimos para volver a serlo.

Es el olvido de nuestra verdadera esencia, el olvido del ser, de nuestra perfección, lo que nos hace caer en una maraña de conflictos periféricos que nada tienen que ver con lo que realmente somos. El ser humano ha de volver a ser aquello que ya fue, antes de que los traumas fabricados y la maraña de nuestra propia mente enturbiaran esa percepción de nuestra auténtica naturaleza.

De tal manera que el proceso de evolución personal o de curación del ser humano, parafraseando a Daniken, sería llegar a experimentar una verdadera “memoria del futuro”.

Dicho de otro modo, es como volver a nacer, en este caso como seres verdaderamente humanos, como miembros de la llamada “Nueva Humanidad”, desarrollando planos de consciencia específicamente humanos. Es por eso que podríamos empezar a preguntarnos ¿cómo podrán ser nuestros recuerdos del futuro?…

Pero si queremos saber cómo será nuestro futuro no tenemos más que darnos cuenta cómo está siendo nuestro presente, ya que lo que hacemos hoy es la semilla del mañana. Hemos de abrirnos a la posibilidad de construir nuestro futuro abriéndonos al hecho de ser capaces de generarlo positivamente, en lugar de considerarnos como víctimas pasivas de éste.

La mayoría de las personas “son vividas” por las circunstancias, como si la vida les pasase por lo alto. Nosotros, mediante el Entrenamiento en Sofrodynamia®, pretendemos llevar las riendas de nuestra propia existencia y gestionar las distintas circunstancias de la mejor manera posible.

Para ello hemos de insistir en la idea de que una porción suficientemente grande de nuestro futuro depende de nuestro presente, de qué es lo que hacemos y  de cómo gestionamos nuestros recursos en estos momentos. Suelen existir unos ciertos niveles de concordancia entre los efectos y sus causas. Por tanto generar un futuro potenciador puede ser construido desde nuestro propio presente.

Existen herramientas suficientemente potentes y poderosas para conseguirlo, así que es hora de ponernos manos a la obra, aprender y ser capaces de cambiar nuestros modelos limitados del mundo por modelos que sean funcionalmente más operativos. Esto es un modo útil y práctico de ir creando un futuro adecuado.

Aprender a trabajar con nuestras metas y direcciones, abrirse a experimentar nuevas opciones, cambiar hábitos que puedan ser limitantes, establecer nuevos hábitos más saludables, desarrollar instrumentos, habilidades  y recursos, trabajar a nivel de procesos más que de contenidos, empezar con pequeños cambios, etc. son todos ellos aspectos suficientemente interesantes que hemos de considerar

Si nos preguntásemos cómo fuimos creando el presente que ahora vivimos, es decir, cuando nuestro presente era futuro, ¿cómo se creó? ¿Piensas que llegaste aquí dónde estás, por azar o por mala suerte? Si realmente piensas eso, dicho pensamiento sería lo primero que necesitarías cambiar para seguir adelante.

Y sobre todo ten presente una cosa a la hora de crear futuro, debes trabajar sobre tus metas, propósitos, objetivos, etc. en relación ecológica con el entorno, lo cual no quiere decir que los demás tengan que estar de acuerdo contigo, compartirlo o alabarlo.

Deberás guardar un agradable equilibrio entre la prudencia y el riesgo, entre seguridad y desarrollo, permitiéndote, en todo caso, el placer de equivocarte para así poder acceder a un aprendizaje mucho más profundo.
 
< Anterior   Siguiente >
Servicios
 
Registro
Centro de Medicina Integral Dr. Nougués, S.L.
 
  Echegaray, 9-3º -2 / 29015 Málaga / Tel.: 95 221 68 82 / Fax: 95 222 54 26
info@centromedicinaintegral.com

powered by mente + bunquer